
(Réplica personal al artículo que pueden consultar en el siguiente enlace: http://bit.ly/owSYns)
El pasado Domingo 16 de octubre, muchos y muchas nos dispusimos a leer con calma el periódico con el afán de disfrutar de las amplias secciones que se incluyen en el día de descanso. Lo que definitivamente no esperábamos, fue el desconsiderado, irreverente, tosco, ordinario, burdo, chabacano y pachuco artículo de nuestro Embajador ante la UNESCO, Jacques Sagot.Me resultó difícil no escribir - como constantemente él lo hace - mi más sincero punto de vista y de paso hacer un par de aclaraciones que quizás el educado, instruido, sabio y erudito señor Sagot ignoraba. Para empezar, nuestro espléndido Estadio Nacional, donado por la generosidad del gobierno de la República Popular China y construido por extraordinarios trabajadores de esa Nación y no esclavos como les llama, no fue la sede que acogió el concierto del ¨chico de cuadritos¨ (así se refirió el señor Sagot a de Ricky Martin), éste se llevó a cabo en el Estadio Ricardo Saprissa, si no reconoce el nombre del recinto de primera entrada, puede consultarlo como ¨La Cueva del Monstruo¨.
Por otro lado, debería darle pena hacer referencia pública de Shakira como: La ¨chica nalguitas¨; un poco más de respeto para la artista colombiana, la que según usted afirma no tiene ¨ni un átomo de talento¨, es 9 veces ganadora de un Premio Grammy, considerada como la artista femenina más exitosa de las últimas décadas, más de 70 millones de discos vendidos y reconocida mundialmente por su labor social, principalmente, a través de su Fundación Pies Descalzos, la cual funda desde el año 1995, misma que la hizo merecedora en 2006 de una mención honorífica por parte de la Organización de Naciones Unidas.
Otra aclaración importante es que a Shakira se le atribuye mucha de su fama por sus sensuales movimientos, sí, pero de caderas, ¿no será que fue Usted uno de los miles de millones que ha visto sus videos en youtube y en vez de verle las caderas se concentró más en ¨las nalguitas¨? Eso, mercadológicamente hablando, se llama posicionamiento, que al pensar usted en estos artistas lo primero que recuerda proviene de la zona abdominal y posaderas; ¡vaya que el mercadeo es efectivo!, hasta a un ¨intelectual¨ le han lograron vender la idea.
¡Ah!, y por cierto, por si no lo sabía tampoco, señor Embajador, ambos artistas a los que Usted desacredita, difama y ultraja con sus palabras, son Embajadores de la buena voluntad declarados por la UNICEF.
Habiendo señalado lo anterior, gusto aclarar que no soy fiel seguidor de ninguno de los dos artistas y lo que realmente me dispone a escribir esta réplica, es la falta de respeto ante nosotros los costarricenses, mismos a los que, desdichadamente, dice representar bajo su cargo, al dirigirse a muchos y muchas como: ¨una audiencia de locos¨, o peor aún, y tratando de engalanar su ofensas con citas de pensadores y cantidad de florituras, ¨especímenes perfectos de homo demens¨. Loco estaría aquél o aquella que asista a uno de sus aburridos conciertos después de cómo nos ha tratado a los ticos.
Casi al final de su ruin, vil, abyecto, repugnante y repulsivo artículo, menciona a una Costa Rica ¨encanallada, enchusmada, plebeyizada¨, cerrando después con una afirmación solo suya: ¨el totalitarismo del pachuco¨; después de semejante artículo el único que quedó como un total pachuco, déjeme decirle, con el mayor de los respetos pero con plena seguridad, fue usted, señor Embajador. Parece haber pasado por alto el derecho a la diversidad y el derecho a elegir de cada persona, es probable que la mayoría no eligiesen ser como usted, de las mismas afinidades y pasiones, sin embargo esto no lo acredita, bajo ninguna circunstancia, para describir de tal forma a sus compatriotas. Reconozco también que existe la libertad de expresión, por lo que me apena muchísimo que esa sea la opinión personal de un caballero.
A mis 23 años, en día frío y feriado, no pude encontrar mejor cosa para iniciar que dedicarle esta nota, por favor confíe en que dejé de lado la irritación que me causó leerle el día Domingo y hago esto únicamente por el respeto y orgullo que siento por mi país. De paso, y viendo el lado positivo del asunto, me tomé la molestia de redactarestas línea con el diccionario de sinónimos y antónimos de la Real Academia Española a mi lado, esto para que disfrutase usted más de la pequeña lectura y yo de paso aprendí unas cuantas nuevas palabritas.
Ojalá, señor Sagot, pueda usted también buscar, dentro de sus múltiples diccionarios y enciclopedias, el significado de lo siguiente: humildad, respeto y tolerancia.
Bastante contundente este reclamo!
ResponderEliminarMuchas gracias por este comentario. Ya es hora que este señor, embajador nuestro ante la UNESCO, entienda que no nos vamos a quedar callados ante sus estupideces.
ResponderEliminarGracias a ustedes por sus comentarios.
ResponderEliminarLuiS Diego O.