Luis Diego Oreamuno
para la Corporación Colombiana de Emprendimiento, Corpoemprende.
Los ciudadanos del mundo exigimos transparencia.
Vivimos ahora no en la era de la información sino del conocimiento, donde la
información no es poder sino una herramienta fundamental en lo que sea que
hagamos. Exceptuando algunos casos donde los obstáculos rayan en abuso y
violación de derechos, nunca antes habíamos gozado las personas de tanto acceso
a datos e información como el día de hoy, punto del cual se deriva la primera
pregunta - ¿cuál tiene más impacto y por qué?
De preguntas como la anterior nacen hace algunos años
conceptos como Big Data, que nos es nada más allá que eso, un concepto que hace
referencia a cantidades masivas de datos que sobrepasan la capacidad de
procesamiento típica de las máquinas, sumado a esto, el hecho de que cada vez
aumentan más las formas o fuentes desde donde se generan datos, sistemas de
sensores o social media, por ejemplo.
Los datos son la antesala de la información a la que
tenemos acceso día a día, la materia prima, ahora bien, aquí viene la segunda
pregunta: ¿tenemos acceso todas las personas a ese gran universo de datos desde
donde ser genera información y se toman decisiones? La respuesta es que tenemos,
o al menos debería ser así, acceso a alguna parte de eso, nos referimos por
supuesto a los datos de índole público, por el contrario no es posible exigir
al sector privado o a quienes hacen sus propias recolecciones de datos a que
liberen ese insumo, esto siempre y cuando no atente por supuesto contra la
propiedad privada personal de las personas u organizaciones.
Hablamos entonces de Open Data, la nueva tendencia que
nos invita a hacer uso de los datos públicos, los que nos pertenecen a todos y
son generados principalmente por gobiernos e instituciones públicas. Para esto,
es necesaria la combinación de ciertos elementos que resultan esenciales, como
lo son la voluntad para liberar y abrir datos, la calidad estos y el uso de
tecnologías de la información.
En el primer aspecto es algo más de tipo cultural para
no llamarle político, ciertas instituciones o gobiernos ven una amenaza en el
hecho de liberar datos de interés público, irónico pero entendible, esto por
cuanto sería posible que se cuestione su gestión con relación a los distintos
temas, eso desencadenaría por supuesto un proceso de rendición de cuentas que
no muchas veces desean enfrentar. Dicho lo anterior, sigamos exigiendo apertura
y transparencia sobre lo que nos pertenece. La calidad de los datos es un
aspecto que debemos ver con cuidado en los procesos iniciales de liberación de
datos, es decir, no queremos solamente que se liberen por liberar datos, nada
haríamos si estos no son útiles o de impacto, como mencionábamos anteriormente,
es necesario demandar datos e información de interés y que permita la
generación de nuevo valor económico y social a partir de ello. Por último, la
forma ideal para implementar estos procesos es, sin lugar a dudas, a través de
las tecnologías de información y comunicación. La plataforma Junar Open Data es
un excelente ejemplos, plataforma global de datos abiertos, la única
latinoamericana y adaptada a las necesidades y realidades de los gobiernos del
continente. Junar actualmente es utilizada en países como Argentina, Chile,
Perú, Estados Unidos y Costa Rica, donde es la plataforma oficial del Gobierno
en el marco del Proyecto Nacional de Datos Abiertos.
A partir de datos abiertos se han derivado iniciativas
como [i]hackathones
sociales de datos abiertos. Estos eventos invitan a los ciudadanos a hacer uso
de los datos que ponen a disposición las instituciones públicas para generar
soluciones de base tecnológica a problemáticas sociales. Imaginen entonces a
equipos multidisciplinarios de profesionales, en su mayoría jóvenes, reunidos
en una jornada intensa, trabajando de cerca con las instituciones en la
identificación de oportunidades de mejora y el desarrollo de propuestas para su
implementación en el corto plazo. Hablamos con esto de experiencias positivas
donde a través de estas prácticas ha sido posible generar impacto en áreas como
salud, educación, rendición de cuentas y participación ciudadana, seguridad,
agricultura, derechos humanos y medio ambiente, solo por mencionar algunas.
En un próximo artículo ampliaremos sobre el uso e
impacto de este tipo de aplicaciones y sobre el cómo fomentar cada vez más este
tipo de iniciativas de bajo costo y alto impacto, pero sobre todo, que acercan
al Estado y a los ciudadanos en un objetivo común, la generación de soluciones
prácticas y el incremento de la [ii]transparencia
proactiva y la innovación.
[i] Hackathon: maratón de desarrollo
tecnológico. Para mayor referencia consultar: http://www.nacion.com/foros/emHackathonem-desarrollo-tecnologico-social_0_1317668223.html
[ii] Sobre Transparencia proactiva
e innovaciónhttp://www.nacion.com/foros/Transparencia-proactiva-innovacion_0_1316068502.html

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